jueves 18 de marzo de 2010

La vida en Canchones.

A mis 4 años era muy inquieta pero también nerviosa, solía meterme 4 dedos en la boca y remojar mi mano hasta dejarla como la de una abuelita pero tenía otra manía aún peor, me comía las uñas...hasta dejar totalmente expuesta la piel, eso preocupaba mucho a mi madre quien trabajaba de cocinera en un casino de Corfo, en Canchones lugar donde mi papá era capataz, allí se sembraba y cultivaba alfalfa, membrillo,melones, pepinos, sandía y yo tenía por ahí muy escondida para aprovechar la producción una matita de frutilla.
En Canchones todo transcurria bien, lo único que uno hace a esa edad es jugar, no recuerdo que comía o mejor dicho almorzaba pero si de que todo el día estaba comiendo alguna fruta.
Debido a lo de las uñas el Dr. que hacía la ronda usual en el poblado más cercano a 3Km. llamado La Huayca, le recomendó a mamá que me colocará en el colegio a fin de que me diera vergueza andar con la mano en la boca y también evitaría comerme las uñas porque desarrollaría otra actividad, es así como después de hablar con la Srta. Emilia Junoy, profesora y Directora de la única escuela del pueblo, ingreso a la escuela, iba junto con mi hermana mayor, nos llevaban en el tractor a veces en el carriols y veníamos en tractor y a veces caminando por las chuscas.
Este recorrido solía ser entretenido al fin de cuentas no éramos las únicas que íbamos a la escuela, también iban niños de otras familias y era entonces que nos iban a buscar en el tractor pero con el "Coloso" (acoplado)el cual nos permitía ir a todos juntos de vuelta a casa, les comparto que en invierno no era tan agradable como en verano.
Así fue transcurriendo mi vida entre la escuela y la casa, con mi madre siempre trabajando mucho y mi padre también, veía más a mi padre que a mi madre en ese tiempo.

jueves 25 de febrero de 2010

lunes 3 de agosto de 2009

Ecuador II

En Ecuador

Viajando

viernes 15 de agosto de 2008

De vuelta al hospital

Así fue, tuve que retornar al hospital y a los cinco días ya vivía mi primera de taaaantas operaciones posteriores, me operaron de una sindactilia multiple, la operación fue un exito en ese momento y me vendaron mis manos y me enviaron a casa previas curaciones que debia hacerme en el consultorio de Pica.
Para una mayor comprensión sindactilia es una deformación de las manos y la mía consistía en que tenía entre los dedos mas crecida esa piel en resumen tenía como los patitos, era como una membrana, pareja entre los dedos y era multiple porque era en todos los dedos de las manos.
Mi operación consistió en la separación de los dedos mediante un corte y todos de una sola vez, en fin, despues de operada, me enviaron a casa y volvió la llorona a casa pero hasta ahi, era el doble de llorona imaginense no era para menos, me tenian que llevar a curaciones en fin la cosa es de que con los años se darían cuenta que la operación no resultó porque nuevamente se juntaron todos los dedos y quedé igual. También en ese entonces mi madre habia detectado que tenía un pie un poco doblado desde el tobillo hacia arriba, me costaba estirarlo y claro a los bebes no se les nota pero de a poco se fue notando asi que eso lo solucionaron mediante masajes diarios ya que como recien se estan formando los cuerpos uno puede incidir en su formación o deformación también. Aqui empezó mi recorrido por hospitales.

Una guagua llorona

Si bien es cierto mi llanto al nacer fue muy debil, nadie se imaginaba que despues lloraria mañana y tarde, mis padres no comprendían, era muy fastidiosa pero así pasaba el tiempo hasta que un día mi padre, cansado de tanto llanterío, me voto por la ventana jajja eso lo cuento con risa porque lo que sudedio fue de que no dejaba dormir, no dejaba descansar ni de día ni de noche, entonces mi papá, el muy tranquilo pasivo, etc, se aburrió simplemente y me agarro y me puso afuera de la casa, o sea me saco por la ventana y como eran bajas las ventanas..me puso del otro lado. Cuando me lo contaron me reí mucho, como estaria mi padre de aburrido para reaccionar así jajaj si es el hombre más calmado que he conocido jajja, en fin la cosa es de que mi llanto no era tan solo porque queria sino porque la verdad llevaba molestias que nadie se habia percatado. Obvio los soldaditos no hacian revisiones de los bebes, y los pocos medicos que estaban no tenían tiempo para ello por el atochamiento. Cuando me entregaron a mi madre, venia envuelta en esos paños blancos de algodon de no se que tela pero de gasa no eran, no existian en ese tiempo, las madres preparaban todo no como ahora que está todo en un supermercado en fin, la cosa es que no notaron nada extraño en mi hasta que mi madre se dió cuenta de algunos detalles.