Si bien es cierto mi llanto al nacer fue muy debil, nadie se imaginaba que despues lloraria mañana y tarde, mis padres no comprendían, era muy fastidiosa pero así pasaba el tiempo hasta que un día mi padre, cansado de tanto llanterío, me voto por la ventana jajja eso lo cuento con risa porque lo que sudedio fue de que no dejaba dormir, no dejaba descansar ni de día ni de noche, entonces mi papá, el muy tranquilo pasivo, etc, se aburrió simplemente y me agarro y me puso afuera de la casa, o sea me saco por la ventana y como eran bajas las ventanas..me puso del otro lado. Cuando me lo contaron me reí mucho, como estaria mi padre de aburrido para reaccionar así jajaj si es el hombre más calmado que he conocido jajja, en fin la cosa es de que mi llanto no era tan solo porque queria sino porque la verdad llevaba molestias que nadie se habia percatado. Obvio los soldaditos no hacian revisiones de los bebes, y los pocos medicos que estaban no tenían tiempo para ello por el atochamiento. Cuando me entregaron a mi madre, venia envuelta en esos paños blancos de algodon de no se que tela pero de gasa no eran, no existian en ese tiempo, las madres preparaban todo no como ahora que está todo en un supermercado en fin, la cosa es que no notaron nada extraño en mi hasta que mi madre se dió cuenta de algunos detalles.
viernes, 15 de agosto de 2008
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